jueves, 31 de diciembre de 2015

Ciudades europeas para celebrar el 2016

¡Hola a todos! Lo primero de todo felicitaros las fiestas, espero que estéis teniendo una buena salida de año y que no estéis comiendo demasiado :P

Por otra parte, antes de seguir con mi viaje a Polonia, que falta contar Cracovia, y después, mi viaje a Dublín en el puente de diciembre, voy a hacer una entrada más navideña.



Hoy toca contaros cuáles son los 12 destinos para celebrar el 2016 que propone la revista National Geographic Viajes.



Venecia

"La ciudad de los canales recibe el año nuevo con un baile de máscaras".



Toda Italia come lentejas en Noche Vieja para asegurarse prosperidad económica durante el año siguiente. Los venecianos, además, se disfrazan y bailan en la plaza de San Marcos bajo los fuegos artificiales que iluminan el cielo de la Laguna. Es la Mascarada de Capodanno, una fiesta que puede completarse con la gala de lujo del teatro La Fenice o el también exclusivo concierto del palacio Barbarigo-Monotti. Más asequible, el paseo en góndola es un fin de fiesta inolvidable.

También es tradicional el baño en la Laguna, la playa del Blue Moon, en el Lido, amanece el 1 de enero repleta de bañistas dispuestos a darse el primer chapuzón del año en la laguna. Fuera del agua les esperan bebidas calientes y actividades familiares.

Zermatt

"Un tranquilo enclave sin coches en el corazón de los Alpes Suizos".



Con sus 360 km de pistas de esquí y la esbelta pirámide del Matterhorn atrapando las miradas, Zermatt acoge cada fin de año visitantes del mundo entero. La red de teleféricos conecta con Breuil-Cervinia, en la vertiente italiana. Es posible subir a un helicóptero para admirar las cumbres o bien para esquiar en nieve virgen por encima de los 4.000 metros. El fin de año se festeja con fuegos artificiales junto a la iglesia de Zermatt y su emotivo cementerio de escaladores.

La exposición que celebra el 150 aniversario de la primera escalada al Matterhorn a cargo de Edward Whymper se ha prolongado hasta el 3 de abril. Recoge material inédito sobre aquella trágica proeza.

Edimburgo

"La fiesta escocesa de Hogmanay: antorchas y brindis con whisky".



La Hogmanay, la celebración de fin de año en la capital escocesa, empieza el 30 de diciembre con la procesión de antorchas que sale de la iglesia de San Giles, cruza la ciudad medieval por la Royal Mile y sube hasta Calton Hill. La fiesta continúa con los múltiples conciertos de la Street Party, los bailes típicos (ceilidh) y los fuegos artificiales. Cuando suenan las campanadas, es costumbre abrazarse a los amigos, cantar la nostálgica Auld lang syne y brindar con whisky.

Los fuegos desde Calton Hill se contemplan de maravilla y sin pagar entrada. Se puede acceder en diez minutos desde Princess Street, subiendo por las escaleras de Regent Road.

Londres

"El espectáculo pirotécnico es el protagonista de la Noche Vieja".



El cielo de la capital británica y las aguas del Támesis destellan la última noche del año bajo la explosión de fuegos artificiales lanzados desde la London Eye. Ka noria gigante es el centro de la fiesta: diez minutos de explosiones y silbidos de cohetes acompañados de música. Al finalizar, el paseo fluvial se transforma en una enorme pista de baile dirigida por los DJ más famosos de Londres. La zona está dividida en tres áreas a las que solo se accede con entrada.

Actividades en familia: antes o después de los fuegos artificiales, el público familiar disfrutará en la pista de hielo instalada junto a la London Eye, o dando un paseo por los Royal Botanical Gardens.

Berlín

"La fiesta de San Silvestre más multitudinaria tiene lugar en Alemania".



Desde la caída del Muro, la fiesta de San Silvestre en Berlín es la mayor del mundo. La zona de festejos se extiende a lo largo de la calle del 17 de junio, desde la Puerta de Brandemburgo a la Columna de la Victoria. Escenarios, pantallas gigantes, una amplia oferta gastronómica y musical, así como espectáculos de luz y láser crean un ambiente en el que más de un millón de personas dan juntas la bienvenida al Año Nuevo. La euforia se prolonga toda la noche y se traslada a los bares y discotecas de la ciudad. La tradición invita a combatir el frío bebiendo glühwein -vino caliente, especiado con canela, clavo y azúcar moreno-.

También puedes patinar sobre hielo, si en Nueva York es tradición patinar en la pequeña pista del Rockefeller Center, Berlín propone hacerlo en los lagos helados de la ciudad, como en Wannsee al suroeste, con una superficie de cerca de 200 hectáreas, o deslizarse en trineo en el vecino parque Grunewald, que ocupa 3.000 hectáreas de bosque y monte.

Innsbruck

"La capital del tirol se engalana al pie de sus nueve estaciones de esquí".



Rodeada de cumbres y con un centro urbano muy acogedor, Innsbruck es un gran destino invernal. Es posible subir a un telesilla para esquiar partiendo del corazón de la ciudad, que cuenta con espléndidos mercadillos navideños. Uno de ellos -el de la calle Maria-Theresien-Strasse-se mantiene hasta el 6 de enero. La noche de fin de año se festeja por todo lo alto en el centro histórico. Hay numerosos espectáculos callejeros, así como música y baile en bares, restaurantes y hoteles. El año nuevo se recibe con brindis (<Prosit 2016> y Alles Walzer: todos a bailar), mientras miles de cohetes iluminan las vecinas cumbres nevadas con su fulgor.

Fiesta en las alturas: la estación de esquí de Nordkette es una gran atalaya para los fuegos artificiales. Las pistas permanecen iluminadas y el funicular funcional hasta altas horas. La tarjeta Innsbruck Card sirve tanto para transportes públicos como para remontes de montaña y da acceso a lugares de interés turístico.

Praga

"El río Moldava se convierte en un mirador excepcional de los fuegos".



La nieve que cubre calles y plazas la noche de fin de año dota de un aire aún más literario a la capital checa. Si, además, se reciben las campanadas desde la plaza de la Ciudad Vieja, desde el puente de Carlos o desde el Castillo, la sensación de hallarse dentro de un cuento será completa. A medianoche, los fuegos artificiales convierten las aguas del Moldava en un espejo de hilos de colores: un espectáculo inolvidable si se tiene la fortuna de contemplarlo desde el río. 

Los mejores lugares para contemplar el espectáculo pirotécnico sin aglomeraciones son la colina de Petrin y el Manesova Most, o puente de Manes, que conecta la ciudad Vieja y Mala Strana.

Laponia

"La finlandesa Rovaniemi propone un fin de año fuera de lo común".



Rovaniemi no solo alberga la Aldea de Santa Claus, muy visitada por los niños, sino que es una buena base de operaciones para emprender actividades en la nieve o intentar contemplar la aurora boreal. En Finlandia el fin de año se celebra con muchos fuegos artificiales -solo está permitido lanzarlos ese día y entre las 6 de la tarde y las 2 de la madrugada-. La gente brinda al aire libre y se desea Hyvää vuotta en finlandés o Gott nytt år en sueco, las dos lenguas oficiales.

La herradura de la suerte: en los primeros instantes del año, los finlandeses calientan una herradura de estaño y cuando se funde, la arrojan a un cubo de agua. La sombra que proyecta con su nueva forma sugiere los augurios para el año.

Brujas

"Esta ciudad de Flandes atrae a muchos visitantes por Año Nuevo".



El encanto del centro medieval de Brujas -una de las ciudades más bellas de Bélgica- adquiere una dimensión especial en los últimos días del año. Los mercadillos navideños de las plazas Grote Markt y Simon Stevinplein se prolongan hasta el 3 de enero y permanecen abiertos hasta las diez o las once de la noche según el día. Junto a la estación de tren se celebra el Festival de la Nieve y las Esculturas de Hielo, iluminadas con fantasía en un amplio recinto a 6 grados bajo cero.

Un estruendo de campanas: los campanarios de Flandes no se edificaban junto a las iglesias, sino que eran estructuras civiles. El esbelto Belfort de Brujas, con sus 47 campanas tañendo al unísino, es el epicentro de la fiesta de Año Nuevo.

París

"La capital francesa brinda por el 2016 desde los Campos Elíseos".



La ciudad de las Luces celebra un brindis multitudinario por el año nuevo en los Campos Elíseos. Al son de las campanadas, la gente brinda con champán, tira petardos y se regala papillottes, caramelos de chocolate envueltos en papel brillante. El mercado navideño de la famosa avenida y la noria gigante de la plaza de la Concordia pueden completar la noche. Las rutas en autobús o en barco por el Sena permiten disfrutar de la decoración luminosa de la ciudad.

La ciudad de la luz desde el cielo: símbolo de las fiestas navideñas en París, la Gran Noria regala una panorámica espectacular de las Tullerías, el Louvre, los Campos Elíseos y el Sena. Una experiencia única a 65 metros de altura.

Ámsterdam

"Los espacios festivos se multiplican en las plazas y canales de la capital holandesa".



Con su espíritu festivo, Ámsterdam es ideal para recibir el año. Un sentimiento de calidez y amabilidad -gezelligheid- parece flotar en las calles de la ciudad conforme se acerca la medianoche. Hay fiestas callejeras improvisadas en plazas o a la orilla de los canales. La multitud se congrega en la plaza Dam, donde se instala un escenario musical, así como en Nieuwmarkt, Leidseplein y Rembrandtplein. Restaurantes, bares y discotecas bullen de actividad. La zona de Oosterdok acoge las celebraciones oficiales, con un gran espectáculo pirotécnico que tiene el Ámsterdam (barco de carga de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales) como telón de fondo. 

El festival de la luz: cada año, Ámsterdam acoge el <Festival de la Luz> con las obras luminosas de numerosos artistas. Su edición 55 tiene como tema la Amistad. Ek recorrido Watercolors puede apreciarse en barco a través de los canales hasta el 17 de enero. La muestra a pie, más reducida, dura hasta el 3 de enero.

Roma

"Celebrar la última noche del año rodeados de monumentos con siglos de historia".



El Coliseo, la columna de Trajano y el Foro se convierten en un telón de fondo excepcional para ver los fuegos artificiales de fin de año. Esa noche las plazas más amplias de la capital ofrecen conciertos de artistas italianos mientras que los teatros acogen óperas y ballets clásicos como El Cascanueces. El Amore Festival, del 30 de diciembre al 1 de enero, es una cita indispensable para los aficionados a la música electrónica. En cuanto a las tradiciones, Roma comparte con el resto de Italia la costumbre de cenar lentejas, símbolo de prosperidad. Más ruidosa resulta la tradición de romper platos de cerámica para ahuyentar los males, un <rito> que también practican los napolitanos.

Enclaves atractivos: contemplar los fuegos artificiales desde la colina del Pincio y bajar luego a escuchar un concierto en la plaza del Popolo. Otra colina que se ilumina en fin de año es la del Celio, junto al Coliseo. Las plazas Spagna, Navona y del Popolo acogen numerosas actividades infantiles el día 1.

Esto es todo por hoy. Espero que os haya gustado la entrada de hoy, y como dije al principio: ¡Feliz salida y entrada de año! ¡Felices fiestas!

¿Qué os parecen estas propuestas? ¿Habíais estado en alguna de estas ciudades en esta época? Contádmelo en un comentario. Y la semana que viene volveré con el resto de entradas de mis viajes de este año 2015.

¡Hasta pronto!

2 comentarios:

  1. Unas sugerencias estupendas, me encantaría pasar estas fechas en Laponia, tiene que ser impresionante. Un besito
    el blog de Sunika

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  2. He ido a muchas de las ciudades que has puesto, y aunque es muy cómodo viajar en verano navidad es la mejor época para mi. Por otro lado, tengo que decir que mi sueño es pasar noche vieja en NYC...¡algún día lo haré! un besito

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